¡El que no salta, es de la "E"!
Buen comienzo de torneo para Pum Para Arriba. Si bien no fue claro en el juego y no lo pudo definir; demostró superioridad todo el partido. Comenzó poniendosé dos cero arriba en el primer tiempo, pero luego con un gol de Il Pappo se le complicó y pudo haber empatado.
Aunque el sol no apareció, el calor se hizo presente en la tarde de sábado. Gran ambiente acompañado por la emoción de la vuelta a las canchas y la ilusión de hacer un buen campeonato. Como siempre el partido se retrazó, lo sorprendente fue que esta vez no fue por los jugadores de Pum no estaban. La razón de la espera se debía a que el arbitro del partido aún no se hacía presente en el campo de juego.
Y la primera sonrisa fue para los jugadores de Pum, no porque hayan iniciado ganando. Esta sonrisa se debió al ver cual era el arbitro que los iba a dirigir. Apareció Uriel caminando entre los pastos de La Rana, y también se alegró de dirigirnos, y terminó riendose cuando ante la pregunta "¿que elegís?" para saber el lado en el que el arquero quería atajar, el comiquisimo Ariel Scodellaro contestó "cara", haciendo referencia a aquel episodio ocurrido aquella vez, con el lesionado Nicolás Brandam.
Y entre risas, comenzaba el partido. La pelota comenzaba a girar por el cesped de La Rana. Ya desde el comienzo Pum Para Arriba se demostraba más ofensivo atacando por ambos lados como de costumbre; y los jugadores de Il Pappo, preferían esperar y tirar pelotas divididas entre los centrales de Pum que se mostraron muy atentos y tranquilos. No pasaba lo mismo del otro lado de la cancha y esto salió a la luz cuando en un corner dos jugadores de Il Pappo comenzaron a discutir por quien marcaba el palo y quien marcaba el jugador. No pasó mucho tiempo de eso para que llegara el primer gol. La jugada en ataque parecía haber llegado a su final cuando el defensor le quitó la pelota a Vacca. Pero el jugador de Pum en una muestra de intensidad ofensiva, aprovechó la lentitud del rival y se hizo nuevamente con el balón en el area grande y tras un gran amago definió al primer palo para que sus compañeros, hambrientos de victoria, griten el primer gol del partido.
Los siguientes minutos del partido encontraron a un Pum Para Arriba más confiado que buscaba ampliar su ventaja. Y si bien desde afuera parecía que les resultaba fácil manejar la pelota, Il Pappo pisaba fuerte en defensa y aprobechaba para salir de contra. Y el uno a cero duró tan solo unos minutos más porque apareció Bulacio picando entre los centrales tras una salida en la que Cameán peinó la pelota, recibió Vacca y ejecutó el pase. Gol de Pum, Bulacio definía al segundo palo y abría su cuenta personal goleadora en el torneo.
La tranquilidad de Pum por el 2-0 y lo demostrado en cancha, llevó a que se confiacé y le dió trabajo a su arquero, Amado Cattaneo (quien estaba remplazando al lesionado Brandam), el cual por suerte se mostró en buena forma y tapó varios mano a manos.
Pero las malas noticias llegaban juntas. Abalos caía mal en una jugada y se tocaba el hombro que estaba fuera de lugar. Los jugadores de Pum se acercaban al lugar del hecho. Todos estaban muy preocupados por lo que podía a llegar a ocurrir. Instantaneamente ante la llegada de la enfermera lo levantaron para llevar voluntariamente a la guardia del hospital más cercano. Como una gacela Cameán se dirigió hacia el auto y apuró el camino hacia el hospital. Ninguno quería continuar sin su compañero. Pero aún faltaba un tiempo, y el partido debía seguir. Había dos cambios en Pum. Ingresaba Bargalló a remplazar a Cameán y Monclá en lugar de Abalos. El partido volvía a la normalidad, faltaba un minuto para que termine el primer tiempo. Y lo iban a aprobechar. Ante la falta de concetración de Pum por el reciente ocurrido, Il Pappo en un desborde y un centro, tras una tapada de Amado con rebote su delantero encontraba el gol. Si bien los jugadores de Pum se quejaban de una supuesta mano, las camaras mostraron que realmente la había empujado con el pecho. Y era el final del primer tiempo. Había que pensar como salir para encontrar el tercer gol y liquidar el partido.
El segundo tiempo no tuvo mucho que contarnos. Pum Para Arriba buscó encontrar un orden defensivo y tener más manejo de la pelota. No hubo goles. La situación más clara del segundo tiempo estuvo en los pies de Bulacio pero increiblemente la tiró afuera cuando el arquero ya estaba vencido en el piso.
El partido terminó 2-1 a favor de Pum Para Arriba, y el equipo festejó a la noche en la casa de Bulacio este comienzo triunfal.
domingo, 29 de agosto de 2010
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